¿Sabías que comer sano no depende solo de elegir alimentos frescos o evitar ultraprocesados? También implica preguntarnos qué sustancias pueden estar presentes en lo que comemos y bebemos.
En este vídeo, Carlos de Prada, periodista y divulgador científico con más de 30 años de experiencia en temas ambientales, analiza la presencia de pesticidas, contaminantes persistentes, disruptores endocrinos y compuestos que migran desde envases y plásticos. Un problema complejo que afecta a la salud pública y que a menudo pasa desapercibido:
El enfoque es claro y práctico: no se trata de alarmarse, sino de aplicar medidas sencillas que ayuden a reducir la exposición en el día a día.
Carlos de Prada ha publicado recientemente Cómo comer sano en un mundo tóxico (Ediciones i, 2025), un libro de más de 700 páginas que se basa en cientos de estudios científicos.
En esta obra, el autor desmonta el mito de que "lo legal es seguro", explicando cómo los límites máximos de residuos en alimentos evalúan sustancias por separado, ignorando el "efecto cóctel" de exposiciones combinadas.
El libro destaca la vulnerabilidad infantil: la exposición prenatal a pesticidas organofosforados puede causar pérdidas de coeficiente intelectual, según informes de la Endocrine Society.
De Prada no solo denuncia, sino que ofrece estrategias prácticas para minimizar riesgos sin obsesionarse, enfatizando la elección de productos ecológicos.
Esta publicación complementa sus trabajos previos como Hogar sin tóxicos o Infancia sin pesticidas, donde ya alertaba sobre venenos domésticos y residuos en frutas y verduras convencionales.
Pesticidas: Los invisibles en tu plato
Los pesticidas, diseñados para matar seres vivos, dejan residuos en hasta el 40-50% de frutas y verduras no ecológicas, según informes de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). De Prada cita estudios que vinculan 162 pesticidas con disrupción endocrina, afectando hormonas reproductivas y desarrollo cognitivo.
El "efecto cóctel" agrava el problema: una sola manzana puede contener múltiples residuos, y una comida navideña acumula docenas, sin evaluación regulatoria conjunta. En vegetarianos no ecológicos, la exposición puede ser mayor que en omnívoros, ya que consumen más volumen de vegetales tratados.
Los contaminantes persistentes como PFAS (perfluorados) o PCBs se acumulan en grasas animales y pescados, migrando a la cadena alimentaria. Estos disruptores endocrinos alteran hormonas a dosis bajas, ligándose a tumores, infertilidad y problemas tiroideos, incluso en etapas prenatales.
De Prada analiza cómo la dieta mediterránea, saludable en nutrientes, pierde beneficios si incluye aceites o pescados contaminados y recomienda los alimentos orgánicos para maximizar nuestra protección. Estudios del Instituto Karolinska respaldan que exposiciones crónicas bajas equivalen a riesgos acumulativos mayores que dosis agudas.
Los plásticos y los envases liberan ftalatos, bisfenol A y otros compuestos que imitan los estrógenos, presentes en botellas, films y latas. Calentar los alimentos en el microondas con plásticos multiplica la migración, llegando a la sangre en horas.
El libro detalla alternativas: el vidrio, el acero inoxidable y los envases sin BPA, reduciendo la exposición un 80% según revisiones científicas citadas por De Prada. En los bebés, los biberones plásticos contribuyen a cargas hormonales tempranas.
Medidas prácticas para reducir la exposición
De Prada propone pasos sencillos: lava bien las frutas (aunque no elimina todos los residuos), pela cuando sea posible y prioriza los ecológicos. Elige carnes y lácteos BIO, pues los animales son tratados sin apenas antibióticos.
La variedad en la dieta diluye los riesgos; compra local y de temporada para minimizar el transporte y los tratamientos postcosecha. Evita calentar en plásticos: usa cerámica o vidrio.
En Espacio Orgánico, ofrecemos más de 5.000 productos certificados ecológicos sin pesticidas sintéticos: frutas, verduras, carnes, aceites y envases reutilizables. Nuestra selección reduce la exposición diaria, alineada con las recomendaciones de De Prada.
La exposición crónica contribuye a la obesidad, la diabetes y los cánceres hormonodependientes, con costes sanitarios europeos en miles de millones. De Prada urge la acción individual: "No esperes regulaciones perfectas; actúa hoy".
Nuestro compromiso con la ecología
Te ponemos un poco más fácil comer sano en un mundo tóxico:
Cómo comer sano en un mundo tóxico