Hay recetas que alimentan y, además, refrescan el ánimo. Esta ensalada de quinoa combina carbohidratos complejos, fruta de temporada, verdura crujiente y un aliño cremoso pero ligero, para lograr un plato completo, original y muy apetecible cuando aprieta el calor.
La quinoa aporta la base energética del plato y funciona muy bien en recetas frías de verano porque se sirve templada o directamente fría, sin perder textura ni interés. A su lado, el melocotón suma dulzor y jugosidad, el pepino aporta frescor, y la menta y la lima levantan el conjunto con un perfil aromático limpio y vibrante.
Ingredientes
Para 4 personas:
- 240 g de quinoa.
- 1 melocotón grande y maduro.
- 1 pepino mediano.
- 1 aguacate pequeño.
- 80 g de canónigos o brotes tiernos.
- 2 cucharadas de semillas de calabaza.
- Unas hojas de menta fresca.
- 1 lima.
- 1 yogur natural o yogur griego suave.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta al gusto.
- Opcional: 80 g de queso feta desmenuzado.
Preparación
- Lava la quinoa bajo el grifo hasta que el agua salga clara. Cocínala en el doble de volumen de agua con una pizca de sal durante unos 12 a 15 minutos, hasta que absorba el líquido y el grano se abra ligeramente. Después, escúrrela si fuera necesario y déjala enfriar por completo.
- Mientras la quinoa se enfría, lava y corta el pepino en medias lunas finas. Pela el melocotón si lo prefieres más suave, o déjalo con piel si está bien lavado, y córtalo en daditos. Trocea también el aguacate en cubos pequeños.
- Prepara el aliño mezclando el yogur con el zumo de la lima, el aceite de oliva, sal, pimienta y unas hojas de menta muy picadas. Debe quedar cremoso, fresco y con un punto cítrico.
- En un bol grande, mezcla la quinoa fría con los canónigos, el pepino, el melocotón y el aguacate. Añade las semillas de calabaza y, si te apetece, el queso feta.
- Incorpora el aliño justo antes de servir y remueve con suavidad para no romper el aguacate ni aplastar la fruta. Termina con unas hojas de menta por encima y un toque extra de lima si quieres más intensidad.
Por qué funciona
Esta receta es una buena opción si buscas carbohidratos saludables sin recurrir a platos pesados. La quinoa ofrece una base saciante y versátil, mientras que el resto de ingredientes aporta agua, fibra, frescor y contraste de texturas, algo muy útil en días de calor en los que apetecen preparaciones frías y ligeras.
Además, el plato tiene ese equilibrio que gusta en verano: es suficientemente completo para una comida principal, pero no resulta denso. La combinación de fruta, hortalizas crujientes y hierbas aromáticas hace que la receta se sienta original sin complicarse demasiado.
Consejos de presentación
- Sirve la ensalada muy fría, pero no recién sacada de la nevera para que los aromas se perciban mejor.
- Añade la menta al final para conservar su frescor.
- Si quieres un acabado más vistoso, emplata en una fuente amplia y corona con unas tiras finas de pepino y unos gajos de lima.
- Puedes preparar la quinoa con antelación y montar la ensalada en el último momento para que la fruta no se ablande.
Variaciones
Si quieres adaptarla a tu estilo puedes probar estas versiones:
- Sustituir la quinoa por mijo cocido y enfriado.
- Cambiar el melocotón por nectarinas, albaricoques o mango.
- Añadir edamame para aumentar la proteína vegetal.
- Incluir un puñado de rúcula para un punto más vegetal y ligeramente picante.
- Transformarla en un plato más festivo con pistachos picados o sésamo tostado.
Esta ensalada encaja muy bien como comida principal, cena ligera o plato para llevar a la oficina o a la playa. Se conserva bien si guardas el aliño aparte y lo añades en el último momento, lo que la convierte en una receta práctica además de refrescante.
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Ensalada de quinoa, melocotón y pepino con yogur de lima y menta