Ir al contenido

Los microplásticos tóxicos que liberan determinados utensilios de cocina

Cuenta Nicolás Olea, quizá el investigador más destacado de España en el campo de los químicos tóxicos y uno de los más importantes a nivel mundial, que un grupo de científicos de Noruega y del Reino Unido se ha metido directamente en la cocina para medir algo tan invisible como inquietante: los microplásticos que se liberan al preparar alimentos con utensilios fabricados en plástico.

El estudio, titulado Microplastic and PTFE contamination of food from cookware, pone nombre y cantidad a lo que probablemente ocurre en miles de hogares cada día. 

Los investigadores probaron un “tupper” y un vaso medidor de polipropileno, un cucharón de poliamida, una tabla de cortar de polietileno, un batidor de varilla de silicona y una sartén antiadherente de PTFE. Sobre este último material, de hecho, ya hablamos recientemente en este blog en el artículo PFAS: El contaminante “eterno” con el que puedes estar cocinando.

Lo que revelan los datos científicos

Según explica el profesor Olea, “TODOS esos materiales usados de forma regular contaminan la comida con pedacitos de micro y nanoplásticos y contribuyen a la exposición diaria a plásticos por vía digestiva de todos los comensales”.

Una de las conclusiones más llamativas es la diferencia encontrada entre utensilios nuevos y utensilios ya usados en cocinas domésticas: cuantos más usos lleva el plástico, más microplásticos libera. 

Como control, el estudio comparó estos materiales con utensilios de metal o de cristal, que, como era de esperar, no ceden ningún microplástico a los alimentos. Y, por supuesto, también existen utensilios de madera, la opción más natural y tradicional.

Las principales conclusiones del trabajo son claras:

  • El estudio proporciona una estimación real (no solo en laboratorio) de la liberación de microplásticos mayores de 10 μm por parte de utensilios de plástico usados en la preparación cotidiana de alimentos.
  • Tanto los utensilios de plástico nuevos como los viejos liberan cantidades significativamente mayores de microplásticos y partículas de PTFE que los utensilios que no son de plástico.
  • Los utensilios recubiertos de plástico y PTFE pueden introducir microplásticos y partículas de este compuesto químico tóxico en los alimentos.

Los investigadores explican que la liberación de microplásticos parece derivar de la degradación térmica y mecánica. Es decir, es muy probable que se exacerbe si se utilizan utensilios duros o afilados sobre plásticos y recubrimientos PTFE, o si se calientan estos materiales a temperaturas elevadas.

Advierten, además, que hoy existe una escasez de datos de alta calidad sobre los riesgos que plantean los microplásticos y las partículas de PTFE para la salud humana. 

Estamos, en cierto modo, jugando con fuego al seguir usando herramientas de cocina que, con gran probabilidad, son tóxicas.

Como hemos repetido en muchas ocasiones, lo más básico es alimentarse de forma ecológica, tal y como proponemos en Espacio Orgánico. Y, al mismo tiempo, apostar por productos y utensilios que no contengan plástico. 

Basta con mirar qué se usaba en las cocinas de nuestras abuelas y abuelos para encontrar inspiración. De lo contrario, estaremos invirtiendo en salud y respeto por el medioambiente con alimentos ecológicos que luego contaminamos en la sartén simplemente por usar utensilios de plástico.

Silicona en la cocina: ¿segura o tóxica?

La silicona es un material sintético compuesto principalmente por silicio y oxígeno, y a veces otros elementos. Los utensilios de silicona de calidad alimentaria suelen considerarse seguros, ya que no liberan sustancias químicas dañinas a temperaturas normales de cocción. 

Sin embargo, algunos estudios sugieren que la silicona podría liberar compuestos tóxicos si se somete a altas temperaturas o si contiene impurezas.

La preocupación se centra sobre todo en los aditivos y sustancias químicas que pueden añadirse durante la fabricación. Ciertos tipos de silicona de baja calidad podrían liberar compuestos tóxicos, especialmente si están fabricados sin controles adecuados o si contienen rellenos. La silicona que no es 100% pura puede incluir aditivos con riesgos para la salud.

Aunque la silicona no es exactamente lo mismo que el plástico, tiene algunas propiedades similares y puede desprender micropartículas cuando se degrada con el tiempo. 

Esto es preocupante porque los microplásticos están cada vez más presentes en el ambiente y se ha demostrado que tienen efectos negativos en la salud, como alteraciones hormonales y posibles riesgos de cáncer, según investigaciones recientes.

Para reducir la exposición a potenciales tóxicos, se recomienda:

  • Optar por utensilios de silicona de alta calidad y 100% silicona sin rellenos.
  • Preferir fabricantes confiables que certifiquen que el producto es seguro para alimentos.
  • Evitar usar silicona a altas temperaturas prolongadas, como en microondas o horno, ya que el calor extremo puede aumentar la liberación de compuestos dañinos.

Si prefieres minimizar riesgos, puedes considerar alternativas como utensilios de vidrio, acero inoxidable o cerámica, que no presentan los mismos problemas de liberación de microplásticos ni de sustancias químicas dañinas.

Para diferenciar una silicona de calidad, puedes doblarla: si aparecen marcas blancas permanentes, no es 100% silicona.

Alternativas a la silicona

Si la silicona no te convence, existen otras opciones seguras, como utensilios de acero inoxidable o madera. Cada material tiene sus pros y contras, pero lo fundamental es elegir opciones certificadas y seguras.

Materiales como el vidrio, el bambú, la madera y el titanio son ideales para cocinar sin tóxicos y proteger la salud de tu familia. La silicona, solo si es 100% silicona apta para uso alimentario, “platino”.

La silicona platino es un tipo de silicona curada con platino, lo que significa que se utiliza platino como catalizador en el proceso de polimerización. Este proceso la hace más segura y pura, especialmente en comparación con otros tipos de silicona que utilizan peróxidos como catalizadores.

La silicona platino tiene una estructura más estable y es menos propensa a liberar compuestos potencialmente tóxicos cuando se somete a altas temperaturas.

Este tipo de silicona se utiliza ampliamente en aplicaciones médicas y de alimentos debido a su biocompatibilidad y resistencia al calor. En el ámbito culinario, se considera segura para el contacto con alimentos, ya que no desprende productos químicos dañinos al calentarse, siempre que cumpla con las normativas de seguridad y certificaciones.

Consejo: antes de utilizar moldes de silicona, “curarlos” llevándolos al horno a 220 °C durante un par de horas mejorará su seguridad.

Vidrio

Los utensilios de vidrio son inertes, no reaccionan con los alimentos, no retienen olores ni sabores y son fáciles de limpiar. El vidrio borosilicato es el más recomendado, ya que es seguro y resistente a altas temperaturas, lo que lo convierte en la opción ideal para cocinar, hornear y almacenar alimentos.

Importante: evita vidrios con metales pesados como plomo, ya que pueden ser peligrosos para la salud.

Madera y bambú

La madera y el bambú son materiales seguros si se mantienen limpios y en buen estado. Son alternativas ecológicas que no liberan sustancias químicas peligrosas, a diferencia de muchos plásticos. 

Además, aportan un toque natural y son más suaves con los utensilios de cocina, evitando rayaduras en superficies antiadherentes.

Recomendación: elige productos certificados provenientes de cultivos sostenibles para evitar contribuir a la deforestación.

Titanio

El titanio es una excelente opción para utensilios de cocina por su seguridad y durabilidad. Es resistente a golpes, altamente conductor del calor, y no se desgasta ni libera sustancias tóxicas. A pesar de su precio elevado, es una inversión en la salud de la familia y en la del planeta.

¿Por qué elegir materiales sin tóxicos?

Elegir utensilios de cocina sin tóxicos es crucial para evitar la contaminación de los alimentos y proteger la salud. Materiales como el vidrio, la silicona de alta calidad, la madera, el bambú y el titanio son alternativas seguras que no solo garantizan una cocina saludable, sino que también son más respetuosas con el medio ambiente.

Recuerda siempre verificar la calidad y la certificación de estos productos antes de comprarlos, y prioriza aquellos que sean duraderos y respetuosos con la naturaleza. Así cuidarás de tu familia, de tu cuerpo y del planeta, en coherencia con una alimentación verdaderamente ecológica.

Te ayudamos a hacer la compra

Conoce la sección de limpieza del hogar sin tóxicos:

Su fragmento dinámico aparecerá aquí... Este mensaje aparece porque no proporcionó ni el filtro ni la plantilla a usar.



Compartir esta publicación
TODOS NUESTROS POST
Plastívoros: Un sobre consumo de plásticos inaceptable